Manejo por laparoscopía de los quistes de Ovario

Laparoscopia Ginecología y Obstetricia de Vanguardia

Por Dra. Verónica Rembis Sáinz.
Especialista en Ginecología. 

Un quiste de ovario es una saco lleno de líquido que crece dentro del ovario de una mujer. Es muy común y usualmente asintomático. La mayoría se forman y desaparecen en algunos meses sin necesitar ningún tratamiento.

Los quistes de ovario usualmente solo causan molestias cuando se rompen, son muy grandes o están bloqueando la circulación normal del ovario. Las mujeres pueden sentir: Dolor abdominal bajo, molestias al tener relaciones sexuales, aumento en la frecuencia de la orina o estreñimiento; ó incluso sensación de crecimiento del abdomen.

Existen dos tipos de quistes de ovario: los funcionales y los patológicos. Los funcionales son los que se forman como parte del ciclo menstrual y desaparecen en unos meses. Los quistes patológicos se forman como resultado de un crecimiento celular anormal y la mayor parte son crecimientos benignos.

En el caso de los quistes de ovario benignos que son muy grandes, que están aumentando de tamaño en los ultrasonidos de seguimiento, que tienen potencial de ser malignos o que están dando síntomas (dolor, distención) el manejo adecuado es quirúrgico.

Las vías de abordaje para retirar un quiste de ovario pueden ser abierta (laparotomía) o de mínima invasión (laparoscopia). La cirugía abierta requiere una herida en el abdomen similar a la realizada en una cesárea, es útil en algunos tipos de quistes, pero requiere de una recuperación más larga.

La cirugía laparoscópica es actualmente la vía más recomendada a nivel internacional para los quistes de ovario. En el procedimiento quirúrgico se realizan pequeñas incisiones en el ombligo y a los lados del abdomen (menores de 1 cm), y se extrae por completo el quiste del ovario, posteriormente se introduce en una bolsa especial dentro de la cual se drena el contenido y se extrae el material por una de las heridas en el abdomen.

Solo en algunas ocasiones es necesario extirpar el ovario por completo junto con el quiste, la mayoría de las veces el tejido ovárico sano se conserva lo que le permite a la mujer conservar su función.