Cerclaje Cervical

Es una cirugía que se usa para pacientes que han tenido muchas pérdidas de embarazos de segundo trimestre.

Es decir, de la semana 12 a la 26. Estas pacientes repentinamente empiezan con trabajo de parto. El diagnóstico se llama incompetencia ítsmico cervical, que quiere decir que el cérvix o cuello del útero está poco resistente para aceptar los embarazos.

El cerclaje sirve para amarrar el cérvix y darle fuerza o resistencia para soportar el embarazo y evitar la pérdida.

Existen varias técnicas, cada una se debe de indicar e individualizar de acuerdo a cada paciente. El más común es el Espinosa Flores que consiste en aplicar una cinta por vía vaginal alrededor del cérvix y apretarlo para evitar que se abra.

La cirugía se puede realizar con bloqueo peridural. Es una cirugía sencilla, rápida y de estancia corta. El mismo día la paciente entra y sale de quirófano. Tiene pocas complicaciones pero la más delicada es que se pueden romper las membranas del líquido amniótico y se pierde el embarazo. Siempre contamos con ayuda de ultrasonido para escuchar el corazón del bebé y verificar que se encuentre bien al término de la cirugía.

De preferencia un cerclaje cervical se debe de aplicar la semana 12 a 13 del embarazo, terminando el primer trimestre que es cuando se producen más abortos. Una vez completado el primer trimestre se realiza el ultrasonido estructural para saber que se trata de un bebé sano. Posteriormente se aplica el cerclaje en quirófano tratando de evitar la pérdida de segundo trimestre y así lograr que el embarazo pueda llegar incluso al término vivo y sano.

Contamos con amplia experiencia en esta cirugía ya que en el hospital donde nos formamos, tenemos un área destinada a pérdida gestacional recurrente donde aplicábamos continuamente las diferentes técnicas de cerclaje cervical.